
Rehabilitación integral de un conjunto formado por tres edificios contiguos del siglo XIX en el centro de Igualada. La intervención parte de una arquitectura profundamente fragmentada, con trazas, niveles y soluciones constructivas muy diversas, fruto de ampliaciones y transformaciones acumuladas a lo largo del tiempo. El proyecto se enfrenta al reto de unificar el conjunto respetando su identidad original, y al mismo tiempo adaptarlo a las exigencias de habitabilidad contemporánea.
Se preservan y ponen en valor elementos constructivos característicos de la época —vigas de madera, forjados cerámicos, carpinterías originales, molduras o muros de carga de piedra—, combinándolos con soluciones actuales que aportan eficiencia, confort y durabilidad. Los nuevos materiales y sistemas constructivos se incorporan sin camuflaje, dialogando con lo antiguo desde una lógica de contraste y continuidad.
La organización interior se redefine por completo para albergar ocho nuevas viviendas, cada una adaptada a las condiciones específicas de su emplazamiento dentro del conjunto. Se ha trabajado para abrir al máximo los espacios a la luz natural, con nuevas aperturas, patios interiores y soluciones de ventilación cruzada, aunque la complejidad del volumen hace que cada unidad resuelva este aspecto de forma singular.
El resultado es una transformación profunda que conserva la memoria arquitectónica del conjunto y, a la vez, lo proyecta hacia el futuro, con viviendas que responden a los estándares actuales sin perder el carácter y el valor histórico del lugar.